Un libro que se llena solo con el tiempo.
«Mi Historia» es un álbum de tapa dura para documentar los primeros años de un bebé: el embarazo, el nacimiento, el primer año, los hitos hasta los cinco. No es un libro que se lee, es uno que se completa. Ese matiz manda sobre todo el diseño: cada página tiene que invitar a escribir, a pegar sin dar miedo a arruinarla.
Cómo se ve en una casa.
Antes de las imágenes de venta hice las de ambiente. Son las que explican el tamaño real, el gramaje de la tapa, el gesto de usarlo — cosas que una ficha técnica no transmite.
Todo el contenido, en una sola vista.
La pieza clave de la ficha: un despiece que responde la pregunta que frena la compra — ¿qué trae exactamente por dentro? Ocho bloques con líneas guía hacia el producto, ordenados en el mismo orden cronológico del libro.
Suave, cálido, sin género.
Neutro a propósito
Ni rosa ni azul. La paleta de tierra, vegetal sirve igual para cualquier bebé, alarga la vida del producto como regalo.
La ilustración acompaña, no compite
Conejos, margaritas, ramas en trazo plano, siempre en los márgenes. El centro queda libre para la foto, la letra de los padres.
Un reclamo por pieza
En Amazon la miniatura decide. Cada imagen sostiene una sola frase en mayúsculas. El resto es producto.
Seis imágenes, seis objeciones.
La galería sigue el orden en que el comprador duda: qué es, cómo se siente en la mano, qué mide, para quién es, qué regalo incluye, qué trae dentro.
La ficha ampliada.
Cuatro módulos de 1464 × 600 que amplian la galería: espacios para fotos, seguimiento de hitos, el álbum como recuerdo, las pegatinas. Fondo alterno crema, salvia para que el scroll tenga ritmo.
Lo mismo, en 600 × 450.
Amazon sirve otro recorte en móvil, donde ocurre la mayor parte de la compra. Cada módulo se rehizo — no se escaló — recolocando el titular, agrandando el producto.
como un recuerdo.